Un seductor bouquet de violetas, flores de cerezo, frutos azules y negros frescos, y una gran estructura definen este hermoso vino, que merece envejecer. Sutiles capas de fruta y especias de roble, entre taninos firmes, finos y equilibrados, le confieren una intensidad discreta. Notas de canela y grafito acentúan los sabores a grosella negra y arándano, que perduran y se desarrollan en un final largo. Es interesante beberlo ahora, pero estará aún mejor después de 2029. 99/100 James Suckling; 97/100 Vinous; 95/100 Wine Spectator; 96-99/100 Jeb Dunnuck
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