Estos polos de hielo alivian las encías sensibles de tu hijo y lo animan a probar nuevos sabores y texturas. Llena los diferentes compartimentos con purés o zumo de fruta fresca. Luego, coloca los 4 palitos en sus respectivos lugares y mete el molde en el congelador. No hay riesgo de derrames gracias al diseño estable del molde. Los mangos de estos polos están disponibles en diferentes colores y su forma ergonómica es perfecta para las manos de tu hijo. El borde elevado del mango evita que el polo se derrita en los dedos de tu bebé: ¡adiós a las manos pegajosas!
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