La manta eléctrica con apagado automático es la solución ideal para disfrutar de una calidez suave y envolvente durante las frías noches de invierno. Sus tres niveles de temperatura ajustables y su mando a distancia iluminado permiten alcanzar la temperatura deseada en tan solo 15 a 20 minutos gracias a su potencia de 120 W. El apagado automático tras 180 minutos y la protección contra sobrecalentamiento garantizan la máxima seguridad, incluso mientras duermes. Fabricada en suave tejido polar y lavable a máquina a 30 °C tras retirar el cable, es tan fácil de cuidar como agradable de usar. También puede utilizarse como terapia de calor localizada para aliviar el dolor articular, el dolor de espalda y la tensión muscular.
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